La Historia de México que nunca te contaron

 


La historia de México es una serie inacabable de golpes de Estado, altercados y brutal derramamiento de sangre. La gente siempre y en toda circunstancia se ha esforzado por crear un futuro mejor. Veamos qué intentos hicieron a este respecto los pueblos de México. 

¿De qué forma se generó la capacitación de los estados mexicanos? ¿Qué sucesos tumultuosos se han producido en el territorio del país a lo largo de los últimos siglos? Avancemos velozmente al pasado y descubramos qué llevó al estado al estado en el que se halla el día de hoy ante nosotros.


Historia de México


Desde los instrumentos encontrados en el territorio del México moderno, se puede determinar que la gente habitó esta zona a lo largo de miles y miles de años a. de C.. 

Es verdad que a los historiadores les resulta bastante difícil decir qué género de civilización floreció en ese instante. Edificios y productos de increíble dificultad testimonian el muy alto nivel de desarrollo de los habitantes de esa temporada. 

Se ha conseguido considerablemente más información sobre las civilizaciones siguientes de los indios maya, azteca, zapoteca, tolteca, etcétera Estos pueblos libraron guerras inacabables entre sí, buscando subyugar pueblos y territorios. Mas en el artículo, analizaremos más de cerca la historia de México a lo largo del periodo colonial, como las revoluciones de los siglos XIX y XX.

Conquista de los europeos


Conforme la historia en general admitida, los primeros marineros europeos llegaron al territorio de los modernos estados mexicanos en mil quinientos once. 

No fue un viaje intencionado: en frente de las costas de la Península de Yucatán, un navío hundido, que se dirigía de Panamá a Haití. La mayor parte de los tripulantes y pasajeros murieron. El nombre de uno de los supervivientes del naufragio pasó a la historia. Jerónimo de Aguilar consiguió no solo llevarse bien con las tribus mayas locales, sino asimismo se imbuyó de su cultura, dominó el idioma y más tarde brindó una enorme ayuda a Hernán Cortés en la comunicación con los indígenas. 

De mil quinientos diecisiete a mil quinientos diecinueve, se organizaron 3 expediciones marítimas por instrucciones del gobernante cubano Diego Velázquez para desarrollar México. Este último lo nombró para dirigir a Hernán Cortez, una figura sobresaliente en Cuba, un adinerado terrateniente y juez. Cortez ya se ganó el favor de Velázquez merced al talento de un diplomático y sus intrépidas proezas a lo largo de la conquista de la isla. El de España, que entonces se hizo renombrado, se preparó a fondo para la expedición: pertrechó seis navíos y atrajo a unos trescientos imprudentes agobiados para participar.

 La gente estaba maravillada con las historias de los participantes de expediciones precedentes sobre los tesoros inestimables de las tierras mexicanas, además de esto, confiaban totalmente en su líder. Mas cuando los preparativos para la navegación estaban en su auge, Velázquez se planteó sustituir a Cortés con otro comandante en jefe. 

¿Qué provocó esta inopinada resolución? La cuestión es que al gobernante de Cuba no le agradó el enfoque de Cortés sobre los preparativos extensos y la enorme cantidad de miembros de la expedición. Planeaba mandar una pequeña flotilla a las costas de México, y después deseó liderar mismo la conquista de tierras abiertas. Velázquez vio a Cortez como un contrincante serio y ambicioso.

Por tanto, decidí sacar a Cortez de participar en la expedición. Y, quizá, el nombre de Hernán Cortés no habría sido incluido en los libros de texto de historia de México, si no se hubiese audaz a actuar con arrogancia. 

En secreto, al amparo de la noche, condujo a su flotilla no totalmente pertrechada a huir del gobernante enojado. Entonces, habiendo recibido la ayuda precisa de los aliados y incrementando el número de navíos a once de más de ochocientos personas a bordo, partió cara la conquista de la Península de Yucatán. Esto sucedió en el mes de febrero de mil quinientos diecinueve. Primero, los conquistadores españoles atraparon la urbe de Tabasco.

 Entonces, en el mes de agosto de mil quinientos diecinueve, Cortés dirigió una campaña contra la capital del estado azteca, Tenochtitlan. A él se unieron destacamentos de soldados españoles al cargo de Narváez, a quien Velázquez mandó para detener al rebelde Cortés. ¿De qué manera se las arregló para ganárselos a su lado? Sobornando con tesoros de oro que los indios obsequiaban a los españoles. Como resultado, se admite por norma general que dos mil conquistadores españoles participaron en la conquista de México. Tenochtitlan no fue capturado de forma inmediata por los españoles.

 Destacamentos de europeos se aproximaron a la urbe o bien escaparon. Cortez trató de negociar con el gobernante de los aztecas, Moctezuma, utilizando sus habilidades como diplomático y también intrigante. Se las arregló para ganarse a los tlaxcalianos (Mira la historia de los mexicas) indios que estaban en guerra con los aztecas. Brindaron un apoyo significativo a las tropas de Cortés en la conquista del estado azteca.

 A causa de un asedio de setenta días en el mes de agosto de mil quinientos veintiuno, Tenochtitlan fue capturado por los conquistadores y puesto bajo el dominio de la corona de España. 

Reconstruida tras la destrucción, la urbe de Tenochtitlan pasó a llamarse Urbe de México y por último se transformó en la capital de México. En mil quinientos veintidos, las conquistas de Cortés fueron reconocidas oficialmente por el monarca de España Carlos, quien lo nombró gobernante de México. El gobernante recién nombrado procuró robustecer la repercusión de los invasores españoles en los territorios bajo su control. Por servirnos de un ejemplo, Cortez distribuyó tierras entre sus soldados, les afirmó que se estableciesen en México, edificaran urbes, formaran familias y llevasen un hogar. Además de esto, las expediciones de Hernán Cortés descubrieron y exploraron la península de California. 

Hasta mil ochocientos veintiuno, los territorios mexicanos estuvieron bajo el dominio del reino de España. El dominio colonial oprimió seriamente a la población local. 

A los indígenas de México se les quitó la tierra, se les forzó a efectuar trabajos inaguantables en minas y plantaciones, y se los transformó por fuerza a la fe católica. Además de esto, debido a enfermedades sin precedentes de los europeos, miles y miles de indios perdieron la vida. Si ya antes de la llegada de los conquistadores al continente americano, más de veinticuatro millones de indios vivían en México, entonces para mil seiscientos ya había en torno a 1 millón.

Historia de las revoluciones en México 

De 1600 a 1800, estallaron levantamientos de tribus indígenas en el estado colonial mexicano. El mayor de ellos tuvo lugar en 1624 y en 1692 en la ciudad capital de la Ciudad de México, en 1660 en Oaxaca, en 1761 en la Península de Yucatán. Estos centros aislados de resistencia a la dominación española fueron suprimidos con éxito por los colonialistas. Sin embargo, se estaban gestando grandes cambios en México. 

En 1810, bajo la influencia de la revolución en Francia y la lucha por la independencia en los Estados Unidos de América, estalló una guerra en México por la liberación del estado del dominio colonial de España. En la aldea obrera de Dolores, estalló un levantamiento bajo el liderazgo del sacerdote católico Miguel Hidalgo. 

Esto sucedió el 16 de septiembre. Indignados por las políticas injustas de los opresores, los rebeldes indígenas se dispusieron a apoderarse de la Ciudad de México. Pero pronto terminaron sus desesperados intentos. El motín fue reprimido y Miguel Hidalgo fue ejecutado. Sin embargo, la fecha del 16 de septiembre pasó a la historia de México: anualmente los mexicanos celebran la fiesta de la Independencia en este día. Las ideas insurgentes de Hidalgo fueron adoptadas por otro clérigo: José María Morelos. 

En 1813 logró convocar un congreso, en el que se adoptó una declaración de independencia. Pero ya en 1815 Morelos fue asesinado, y la lucha por la liberación pasó a la categoría de guerra partidista, encabezada por V. Guerrero, N. Bravo y G. Victoria. El movimiento de resistencia estaba ganando fuerza. Apareció una nueva figura en la arena política: Agustín de Iturbide, quien unió fuerzas con los rebeldes de Guerrero. En la ciudad de Iguala aprobaron el llamado “Plan Iguala” para el establecimiento de la independencia en México y la implementación de reformas en el país. En septiembre de 1821, las fuerzas rebeldes ingresaron a la capital y el 28 de septiembre declararon la independencia de los estados mexicanos. Parecería que la monarquía en México debería terminar.

 Pero sediento de poder, el propio Iturbide se declaró emperador. Sus sueños de un imperio mexicano nunca se hicieron realidad, porque después de 2 años, los republicanos ganando fuerza pudieron sacarlo del gobierno y expulsarlo de México. A. Iturbide no pudo aceptar esta situación y trató de restaurar su influencia en el sistema político. Sin embargo, inmediatamente después de su aparición en México en 1824, fue capturado por los militares y condenado a muerte. 

La lucha por el poder en México continuó durante mucho tiempo. Así que en 1824 su primer presidente reconocido por ley fue elegido M.G. Victoria. Luego hubo varios golpes de estado, los gobernantes se reemplazaron entre sí con períodos de 1 año a varias décadas.

La situación en el país era muy inestable. No en vano la bandera de México tiene uno de los colores simbólicos del rojo. Se interpreta como un símbolo de la sangre derramada en la lucha por la independencia. Los historiadores llaman al período del reinado de Benito Huares, que pertenece a los liberales, la segunda revolución. 

Durante su presidencia de 1858 a 1872, llevó a cabo importantes reformas en el país. Se adoptó una nueva constitución. La reacción de la población y las estructuras políticas a la constitución fue mixta. Esto provocó más derramamiento de sangre, enfrentamientos militares y difíciles condiciones económicas en el país. Un México empobrecido no pudo pagar su deuda externa con estados extranjeros. 

Se decidió suspender temporalmente dichos pagos. En 1862, España, Gran Bretaña y Francia invadieron los estados mexicanos en un esfuerzo por recuperar los fondos perdidos. Las tropas británicas y españolas pronto abandonaron el país. Los franceses, a pesar de que fueron derrotados cerca de la ciudad de Puebla en 1862, lograron capturar la Ciudad de México y colocar a su monarca al frente del estado. 

El reinado de Maximiliano Habsburgo duró muy poco, ya que 4 años después fue ejecutado. Y nuevamente levantamientos y golpes de estado, hasta que en 1877 el dictador militar Porfirio Díaz confirmó su poder. Llevó a cabo reformas en el país que llevaron a cierto progreso económico. La prosperidad material fue lograda por los círculos gobernantes y los terratenientes ricos, y la gente común se encontró por debajo del umbral de la pobreza. El descontento con la situación actual creció hasta 1911, cuando se puso fin al poder del brutal dictador.

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