La Caravana: balance, cierre y un nuevo comienzo.

caravana para el buen vivir

Fue un proceso largo e intenso con muchas impresiones, aprendizajes y emociones. Al inicio, hace más que 4 años hubo un sueño loco, siguió concretar la idea y la creación de Colectivos en Acción. 

Ya en el camino la experiencia de trabajar juntos y coordinarnos desde diferentes geografías, desde ahí observamos el impresionante apoyo solidario para juntar el dinero para el camión, y con ello vino la construcción colectiva del Laboratorio Ambulante. Con ello todo listo para finalmente recorrer Mesoamérica.

La llegada de La Caravana para el buen vivir a México

Ya pasaron 15 meses desde que la Caravana llegó a su primera comunidad en México. Y nos queda agradecer a tod@s l@s compañer@s, organizaciones y colectivos de cada uno de los países de Mesoamèrica que hicieron posible y participaron en los intercambios con 17 comunidades que están en resistencia contra megaproyectos como minas, parques eólicos, gasoductos, monocultivos y proyectos hidroeléctricos.

En el recorrido conocimos las estrategias, de gobiernos y empresas trasnacionales, que abren camino al despojo territorial. Pero también aprendimos mucho sobre las formas de organizar la resistencia para seguir defendiendo la VIDA.

La mayoría de las comunidades que visitamos fueron indígenas. Donde los nombres de diosas, las culturas antiguas y el enfrentamiento a un racismo cotidiano, ignorados por los gobiernos, instituciones estatales, medios de comunicación, pero también por la población. La colonización nunca terminó y sigue permanente con consecuencias fatales; menospreciando sus derechos humanos y su derecho a la tierra; poniendo en peligro sus medios de subsistencia, su lenguaje, sus códigos, su cosmovisión, sus valores y tradiciones. Menospreciando todas sus formas de vivir.

Ignorando un esencial Convenio...

En todas las comunidades se ignoró el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que garantiza los derechos básicos de los pueblos indígenas. 

En los artículos 6, 7 y 15, por ejemplo, se habla del derecho de la población local a una consulta previa, libre e informada cada vez que los gobiernos nacionales prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles que les afecten directamente. Siendo este el primer paso de una serie de estrategias que desprecian los derechos humanos.


Nos queda claro que el foco de los gobiernos es exclusivamente en las ganancias económicas de grupos de interesados y Estados Nación. Inclusive en países como El Salvador y Nicaragua donde “gobiernos de la izquierda” están en el poder.

En todos los países, la gente nos contaban las mismas estrategias: gobiernos y empresas trasnacionales actuando bajo el nombre de empresas locales.

 Las cuales empiezan con promesas falsas de proyectos de desarrollo, progreso y trabajo. Corrompen a las autoridades y al pueblo ofreciendo regalos banales como mochilas o cubetas plásticas y cuando la comunidad rechaza este tipo de desarrollo, viene el desalojo, las amenazas, persecuciones, criminalización, campañas de difamación y hasta asesinatos. 

Como resultado, las comunidades que antes han vivido en armonía, hoy están divididas y muchas amistades y familias están quebradas.

Paralelo pudimos notar una militarización creciente. En Mesoamérica el militar es parte del diario y esta presente por todos lados. 

Los gobiernos lo justifican con la lucha contra el narcotráfico, las bandas (maras, zetas, números y letras) y la violencia. Bases militares en zonas donde se planifican megaproyectos. Pudimos constatar que en los últimos años ha habido varios cambios en las leyes para amplificar las posibilidades de actuar y las competencias militares.

Encontramos humanidad en quienes menos tienen

A la vez conocimos también muchos comunidades y personas que nos dieron inspiración y coraje, ejemplos de proyectos y colectivos que construyen islas de alternativas que demuestran que otro mundo es posible, ejemplos de historias personales que alientan para continuar en el camino, de como las comunidades organizan su resistencia y como algunas han logrado parar megaproyectos. 

En muchas de estas comunidades la gente se reconoce, recupera y reinventa su propia cosmovisión y las formas tradicionales de la vida comunitaria. 

Así, reviven nuevamente las asambleas, los consejos indígenas como órganos consultivos, el sonido del caracol para llamar a la comunidad y también ritos espirituales que surgen de su más profunda historia. Todo eso fortalece y les da fuerza y energía a las comunidades para la resistencia diaria.


Además se han creado muchas radios comunitarias por todas partes en los últimos años. A través de estos medios se informa la gente sobre sus derechos y se transmite otra información desde la perspectiva de las comunidades, jugando asì un papel importante para las movilizaciones. 

Al mismo tiempo hay capacitaciones de educación política y cultural con lo cual las comunidades están creando redes entre ellas mismas y en foros nacionales e internacionales intercambian experiencias, fortalecen redes y planifican estrategias comunes.

En conjunto luchan por una legislación que garantice sus derechos. Y frecuentemente presentan denuncias en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) porque el seguimiento por parte de las instituciones nacionales es insuficiente.

Pero también se trata de la construcción de alternativas concretas, como en Honduras donde se desarrolla un prototipo de un molino de agua que debe generar electricidad para una comunidad o donde se organizan foros sobre proyectos de energía alternativa que están en el sentido de la cosmovisión indígena.

Con nuestros talleres sobre bicimaquinas (molino, desgranador, entre otros), los baños composteros, las estufas y hornos de material reciclado ahorradores de leña, plantas medicinales, abonos orgánicos, cartografía crítica, radio, vídeo, artículos de prensa y las noche de pláticas y cine dejamos inspiraciones y aprendizajes en este intercambio mutuo. 

Y esperamos sean herramientas que abonen a sus organizaciones y aporten un paso en la construcción de autonomía y alternativas.

Estos aprendizajes, experiencias y palabras de las comunidades en resistencia son las que ahora les queremos compartir. Para eso vamos a trabajar los próximos meses junto con nuestros aliados en la edición un libro. 

Por el momento estamos en el proceso de juntar ideas y materiales para crear una estructura. Vamos a ver que sale de eso, les vamos a informar.


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